Información práctica
Entrada: Gratuita.
Horario de misas:
(orientativos, consulte siempre a la parroquia directamente)
Horarios orientativos. Se aconseja consultar directamente con la parroquia.
APERTURA Y CIERRE DEL TEMPLO
INVIERNO Y VERANO
9h. -13h. por la mañana (sábados y domingos, de 10h. a 13h.)
17h.-20h. por la tarde
HORARIO DE MISAS
INVIERNO Y VERANO
Lunes a domingo; 19.30 horas
Viernes: 10.00 horas.
Domingos: 12.00 horas.
Confesiones: Media hora antes de la Eucaristía
Despacho Parroquial: De lunes a viernes de 9.00 a 13.00 horas.
El templo fue erigido por los Reyes Católicos en 1490, bajo la advocación del santo patrón de España. Su cercanía con la Catedral conllevó que durante ciertos periodos de construcción de la misma se oficiara en ella el culto capitular o se celebraran algunos aniversarios de la toma de la ciudad. Arquitectónicamente, su impronta mudéjar reflejada de manera especial en la torre almohade y sus yeserías barrocas convierten al inmueble en uno de los edificios religiosos más notables del centro histórico, además de cobijar en sus naves varias imágenes muy devocionales. Fue construido en un solar próximo a la Puerta de Granada, entre 1490 y 1545 a instancias del obispo fray Antonio Henríquez. Era una edificación gótico/mudéjar, de la que resta la torre de ladrillo con paños de sebka y la puerta principal -hoy cegada- con cerámica vidriada. En el siglo XVIII el templo sufrió una metódica reforma, transformándose en una iglesia barroca, de tres naves laterales con capillas, coro alto, zócalo y púlpito de mármol. Con la llegada del siglo XIX se alteró su fisonomía externa, aunque fueron los sucesos anticlericales de 1931 los que provocaron la desaparición de casi todo su patrimonio artístico que estaba compuesto por creaciones de Miguel Manrique, Niño de Guevara, Fernando Ortiz o Pedro de Mena y del organista Julián de la Orden. Las obras de reparación, tras la guerra civil, fueron dirigidas por el arquitecto Enrique Atencia. En su interior se disponen la capilla del baptisterio, presidida por un lienzo anónimo del bautismo de Cristo (siglo XVIII), en la que destaca la pila bautismal (siglo XVI), la cual descansa sobre un simbólico león y próxima a ella figura en un panel expositor una copia del acta sacramental de Pablo Picasso.